En los días 22 y 23 de octubre de 1949, diez años después del final de la guerra civil, fueron abatidos por la Guardia Civil en Belmez (Córdoba):
Manuel López González, guerrillero apodado El Solitario, de 34 años; Benito Calero Fuidia, acusado de ser enlace de la guerrilla, 24 años; Antonio Vargas Montes, secretario de Agitación y Propaganda del Comité Regional del Partido Comunista, 29 años y Alejandro Escribano Cobos, 24 años, militante del PCE, acusado de bandolerismo.
Los trabajos de exhumación empezaron casi 60 años después, coordinados por el Foro Por la Memoria de Córdoba, con la colaboración voluntaria de más de veinte personas.






